- Qué papel juega tu sistema en la vida real: quién lo usa, en qué momentos, qué está en juego cuando falla o se queda corto.
- Dónde notas las fricciones: tiempos muertos, pasos duplicados, errores recurrentes, trabajo manual que nadie ve pero sostiene el día a día.
- Qué ha pasado hasta ahora: parches rápidos, cambios improvisados, decisiones que hoy ya sabes que no volverías a tomar.
- Qué margen tienes: presupuesto aproximado, tiempos críticos, ventanas de cambio, equipo técnico disponible y decisiones que sí se pueden tomar.
Si tienes capturas, mapas de flujo, documentos previos o decisiones ya tomadas, menciónalo. No hace falta adjuntarlo aquí: podemos verlo en la primera llamada.